Los Castores/as son los niños y niñas de 6 a 8 años. Es la primera vez que salen de casa y comienzan a acercarse a los demás. Contemplan con curiosidad todo lo que les rodea, desarrollando la creatividad.

Además de sus juegos y su ritmo acelerado, los miembros de la manada tienen un compromiso especial: “Haremos lo mejor”. El desarrollo de la imaginación permite al educador/a hablar un lenguaje accesible para niños y niñas.

En la Sección Scout se trabaja en Patrullas, donde se potencia el compromiso personal. Eligen sus propios líderes y programan las actividades, con apoyo de sus educadores y educadoras. Los chicos y chicas adquieren así sus propias responsabilidades y aprenden a valorar el trabajo en equipo.

Cumplidos los 14 años, los chicos y chicas comienzan a trabajar en la Unidad Esculta. Este es un momento crucial para las ideas, los interrogantes y las ambiciones. Elaboran sus propios proyectos, abiertos al servicio comunitario, se abren a la sociedad y afianzan su pertenencia y su responsabilidad ciudadana.

La última etapa de la Educación Scout es el Clan Rover, formado por jóvenes a partir de 17 años. Se comprometen colectiva e individualmente en acciones de cambio y se esfuerzan por crecer al tiempo como personas ayudándose a madurar mutuamente.

Nunca es tarde para pertenecer a un Grupo Scout. En todas las secciones se cuenta con voluntarios y voluntarias para el trabajo con chavales/as y gestión de La Asociación. Si tienes tiempo de compartir tu experiencia con algún grupo, no dudes en contactar con el más cercano de tu casa.