Exploradores por el mundo: Rener en Alemania

Hace poco más de un año os contábamos la increíble experiencia de Rener, scouter del grupo scout Indianas de Tres Cantos, en su estancia en Suiza. Durante cinco meses formó parte del Staff del Kandersteg International Scout Centre situado en los Alpes. La experiencia parece no haber sido suficiente para Rener y es que el scouter más internacional de Exploradores de Madrid actualmente trabaja como voluntario en un centro scout en Alemania.

En una entrevista en exclusiva para Exploradores de Madrid, Rener nos cuenta cómo es su vida en Rieneck, Alemania.

Para la mayoría, el castillo de Rieneck es un verdaderos desconocido, ¿qué es y dónde se sitúa el Centro Burg Rieneck?

Burg Rieneck es un centro Scout que funciona como albergue juvenil y está situado en el pueblo de Rieneck, a unos 100 km al este de Frankfurt, en Alemania. Este centro funciona desde el año 1959, gestionado a través de la organización Scout alemana VCP (Verbandes Christlicher Pfadfinder), que es además la propietaria.

El centro no es una simple zona de acampada, ¿qué nos ofrece Rieneck?

Los grupos que acuden al centro son de diverso tipo. Grupos Scout de cualquier edad, escuelas y colegios, asistentes a seminarios y reuniones de trabajo, e incluso algunos eventos especiales como bodas o festivales.
Además de los servicios como albergue, con más de 70 habitaciones, el centro dispone de un programa de animación que incluye diversas actividades y talleres organizados por los staff y adaptado a grupos de diferentes edades.

Un impresionante castillo medieval rodeado de bosques y montañas, desde luego el marco es incomparable.

La característica más llamativa de este centro reside en que el edificio principal es un castillo medieval cuya construcción data del siglo XII, lo que le confiere un atractivo muy especial para cualquier grupo de visitantes.
También cuenta con 3 zonas de acampada para grupos, aunque éstas sólo funcionan en verano.
Además el pueblo de Rieneck está situado en una zona natural denominada Spessart, caracterizada por sus espesos bosques y la belleza de sus paisajes, similares a los que podemos encontrar en la Selva Negra.

La descripción es tentadora, ¿qué tiene que hacer un grupo que quiera pasar una temporada en Burg Rieneck?

A través de su página web cualquier grupo puede informarse del centro y solicitar una reserva. Es muy recomendable, sobre todo para grupos grandes, que las reservas se hagan con una antelación de al menos 6 meses, debido a la elevada demanda. Desde España se puede volar a los aeropuertos de Frankfurt o Frankfurt-Hahn y desde allí en tren hasta el pueblo de Rieneck.

En el centro estás trabajando como staff, ¿ que tiene que hacer alguien que quiera tomarte el relevo?

Igualmente enviando un correo electrónico a la dirección del centro se puede solicitar información sobre puestos vacantes como staff voluntario. La experiencia en otros centros de este tipo o en grupos Scout es siempre una ventaja. El idioma que se habla es el alemán, aunque puedes comunicarte en inglés con facilidad. Hablar alemán no es requisito imprescindible, pero sí tener ganas de aprenderlo.

Desde tu propia experiencia, ¿por qué recomiendas la estancia en el centro?

Principalmente, porque trabajas y sobre todo vives en un castillo medieval, una experiencia como pocas. Además tienes la posibilidad de conocer a mucha gente muy diferente y descubrir cómo son los Scout en este país. Aprendes algo cada día, además de la cultura y el idioma. Las tareas del trabajo son interesantes y variadas, la gente muy amable y el entorno realmente hermoso.

Durante 4 meses fuiste staff en KISC, ¿qué diferencias has encontrado con Rieneck?

Principalmente el tamaño. Este centro está pensado para 130 huéspedes, mientras en Kandersteg teníamos más de 2.000. También cambia las montañas de los Alpes suizos por los bosques del Spessart Alemán, y una casa estilo alpino por un castillo medieval. La vida en general es más tranquila, y el equipo de staff mucho más pequeño. Es difícil comparar, son sitios muy diferentes.

Hace un año KISC, ahora Rieneck, ¿ser staff en un centro scout engancha? 

Tenía ganas de vivir en Alemania y encontré esta opción casi de casualidad. Pero después de 5 meses puedo decir que ha sido una muy buena decisión. El trabajo como staff voluntario te aporta experiencias muy positivas, y siendo un centro Scout encuentras desde el principio un lazo de conexión.

 

El pasado verano volviste a Suiza, esta vez como scouter de un clan, ¿qué tal fue la experiencia? ¿Qué significó para ti volver?

Fue una experiencia realmente excepcional, ya que pude compartir con mis claneros un lugar muy especial para mí, después de una ronda en la que realmente se ganaron ese viaje. Además coincidió que algunos de los staff del verano pasado estaban allí esos días como apoyo, y el reencuentro fue muy emotivo. Esto sumado a las actividades de senderismo y escalada que hicimos, las noches de juerga y la compañía del otro clan madrileño que vino con nosotos hicieron el viaje perfecto (sonríe).

¿Qué hay de la gente que conociste allí? ¿Sigues en contacto con ellos? ¿Cómo es vuestra relación?

Dicen que nunca se le dice adiós a un “pinkie”, que siempre es un “hasta la vista”. Por mi experiencia puedo decir que es así, ya que desde que terminé como staff en septiembre de 2010, me he reencontrado con muchos de ellos en diferentes viajes y países. Aunque no hablemos muy a menudo, sigue habiendo contacto entre muchos de nosotros. Desde cualquier parte del mundo.

¿Conoces a algún scout que esté viviendo su experiencia al otro lado del mundo? ¡Queremos saberlo! Escríbenos a comunicacion@exploradoresdemadrid.com y cuéntanoslo.

Por: Beatriz Ríos