Crónicas del Jamboree 2015

[et_pb_section][et_pb_row][et_pb_column type=”4_4″][et_pb_text admin_label=”Texto” background_layout=”light” text_orientation=”left” use_border_color=”off” border_color=”#6997bf” border_style=”solid” custom_margin=”|2||2″]

WSJ2015

¡¡Aquí os dejamos las crónicas de dos participantes para que vayáis calentando motores para el siguiente!!

Ignacio Colomina García G1 Santiago el Mayor

Algunos estaban agotados, otros contentos de volver a reunirse con sus amigos, unos pocos asustados, pero todos emocionados sabiendo que íbamos a vivir el escultismo de más de 150 formas diferentes.
Nuevos amigos, actividades, formas de pensar, nos esperaban en esa enorme isla situada en la región de Yamaguchi.
Personalmente, al llegar me sorprendió la cantidad de Scouts que había y lo grande que era el recinto.

Todo empezó muy bien, era el primer día, nada podía salir mal, empezamos a montar tiendas, un comedor, una cocinita y con el bambú que sobró levantamos nuestra bandera, que indicaba donde estaba nuestro campamento.
Tuvimos dos días libres antes de empezar con las actividades en los que se celebró la ceremonia de inauguración, donde nos reunimos todos los participantes, scouters, ISTs y CMTs, del Jamboree y en  la que tuve el honor de representar a nuestro país portando su bandera.

Ya avanzado el Jamboree realizamos actividades relacionadas con la cultura y la ciencia , también hubo varias actividades fuera del Jamboree como una visita a Hirosima o a un barco de la armada japonesa.
Mi patrulla tuvo el privilegio de ir a un colegio japonés en el que nos propusieron actividades japonesas como coger guisantes con palillos, sumo o judo.
Todo era genial, hasta que llegó el día, nadie quería que llegase, el último y emocionante día, uno de los más intensos, la gente aprovechaba para cambiar sus últimas insignias, mochilas… Creo que fue la vez que más lento recogimos una tienda, pero no por pereza sino por tristeza. Fue una pena que todo acabase.
Fuegos artificiales cerraron la ceremonia de clausura junto con un pequeño concierto y dándonos la bienvenida al 24 WSJ.

 

Santi, scout del GS San Agustín 151

Llevaba queriendo ir al Jamboree desde que fue el anterior, en 2011. En ese momento sólo llevaba 1 año en los scouts y no me imaginaba la inmensa masa de personas que asistirían, ni siquiera sabía dónde iba a tener lugar, pero las experiencias que me contaron del Jamboree de Suecia y los ánimos de los scouters, fue lo que me impulsó a buscar más información y a empezar a ahorrar.

Mis compañeros y yo salimos de Barajas el 23 de julio. Al llegar a Japón todo fue estupendamente. Estuvimos unos días durmiendo en Osaka y nos dimos cuenta ya el primer día de que Japón era un mundo completamente diferente a España, no sólo por el idioma o la geografía, sino por su diferente cultura.

Cuando llegamos al Jamboree la gente resultó ser muy simpática y antes de entrar en el recinto de campamento, mientras esperábamos, estuvimos haciendo juegos con diferentes países. Una vez instalados nos fuimos a ver el Jamboree. Allí cada país estaba organizado en tropas y cada tropa tenía sus patrullas y un scouter por patrulla. Mi tropa era Cabañeros y mi patrulla Águilas. Fuimos montando las tiendas y vimos que nos había tocado acampar cerca de una tropa inglesa, varias tropas japonesas, austriacas y de mucho otros países de los que nunca había oído hablar, de hecho nos dijeron en la ceremonia de inauguración que habíamos asistido 34000 personas de 160 países diferentes, y esa noche me resultó impactante el mirar hacia atrás y ver a esa cantidad tan tremenda de scouts renovando su promesa.

El Jamboree cada día me gustaba más, un día fuimos a Hiroshima y muchos de nosotros entramos hablando al museo que hay allí, pero al salir todos estábamos callados por la impresión que nos causó ver la tragedia. En la conferencia que se hizo allí para dar mensajes de paz pidieron voluntarios y salí yo entre ellas. Dije unas palabras pero me quedé bloqueado ya que me asustó tener en frente a tanta gente (aun así me aplaudieron). Sin embargo el mensaje nos quedó muy claro, la paz debe estar por encima de todo y no debemos permitir que se repitan tragedias como ésta.

Los siguientes días hicimos muchas actividades por la mañana relacionadas con ciencia, medioambiente, etc. Un día nos llevaron a un barco de guerra y vimos un aerodeslizador chulísimo. Por la tarde íbamos a ver los stands, que eran carpas de cada país, de las girl-scouts o dedicados al próximo Jamboree.

El Jamboree fue una experiencia inolvidable para conocer gente, mejorar mi inglés y vivir situaciones que no puedo expresar escribiendo.

Los siguientes días fuimos a Tokio con ASDE, vimos cosas muy interesantes.

Es cierto que dependiendo de la edad y de la persona, el Jamboree se puede ver desde diferentes puntos de vista, y éste es el mío, el de un tropero de 14 años que desde los 10 ya soñaba con ir a un Jamboree y que cuando tenga más años espera volver a otro.

Muchas gracias no sólo a los que han preparado e intervenido en el Jamboree, sino también a los que han ayudado y acompañado en el viaje a mi tropa.

¡Buena caza y largas lunas!

 

Jamboree 2015

Flickr Album Gallery Powered By: Weblizar

[/et_pb_text][/et_pb_column][/et_pb_row][/et_pb_section]